En una ocasión, hace unas tres semanas o cuatro, Bebé se quedó en mi habitación a dormir. Por la noche, quizá la una o dos de la madrugada, se levantó y comenzó a gruñir como un loco hacia la pared junto a la puerta del baño. No sentí miedo, solo quería que durmiera. Quizá solo fue el rechinar de un mueble.
Y, hablando sobre muebles, hace dos semanas llegó mi habitación. Es curiosa porque no está decorada, parecen unos simples muebles ahí ''aventados''. Y ni siquiera tengo un colchón. Absolutamente todo es improvisado al dormir. Mi closet está en pausa. Estaba pensando en comprar un estampado, o solo decorarlo con figuras. Pero, si me preguntan, mi opción más viable es un estampado que vaya de acuerdo al tema de la habitación.
No me atrevo a pedir nada.
Haré el intento esta noche.
Mi hermana compró un mueble blanco con huecos para poner sus peluches. Yo lo quería. Lo voy a tener, por supuesto. Pero, ella se adelantó a comprarlo y ahora yo soy una copia. Incluso quería un dress form, ella lo quiere también y ha dicho que fue su idea y la he vuelto a copiar. Solo me resta suspirar. Pobre.
La ''construcción'' de mi habitación se tornó muy lenta.
Siento como si estuviera escribiendo incoherencias, ¿es así? Estoy muy distraída, estoy pensando en como será todo cuando mi vida retome su ritmo anterior. Todo ha ido bien, pero siempre hay algo que me incomoda o se vuelve la pequeña astilla que todo mundo tiene en el zapato y que de vez en cuando, cuando no te has colocado bien el zapato, molesta.
En una entrada dije: ''estoy cansada, todo va a cambiar''. Ha cambiado, pero a partir del próximo mes el cambio se va a forjar. Seré todo un caos. Sin embargo, está bien.
¡No tengo fotografías de casa! Mañana mismo me iré a allá y pasaré el resto de la semana ayudando, atendiendo detalles y... jugando con Bebé. Además, tomaré las fotografías de cada salón y el proceso de mi habitación.
Hasta entonces tendré una entrada más decente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario