Una vez en Dallas, voy a confesar que me perdí dos veces, a pesar de haber estado ya allí. Primero perdí de vista a mi papá y no sabía donde tomaríamos el segundo vuelo, el más largo, a Tokio (sí, finalmente puse mis pies en Tokio, Narita para ser más precisa). Después, antes de abordar. Sin embargo, eso fue al día siguiente, pues perdimos el primer vuelo a Japón por las tormentas, probablemente lo vieron en televisión.
La mañana del día siguiente, después de perderme, subimos. La azafata, japonesa, comenzó a reírse cuando me encontraron de nuevo, diciéndome: ''Hubieras visto los ojos de tu papá. Estaban muy grandes, preguntando: ¿dónde está mi hija? Parecía muy preocupado''. Les importo, a pesar de haber dicho que la próxima vez que me perdiera, me dejaría. Me hubiese perdido en Japón.
En Japón tuve la oportunidad de solo comprar dos revistas, solo recuerdo el nombre de una: Kera. Más tarde, después de ducharme en un club dentro del aeropuerto, abordamos el último vuelo a Bangkok, Tailandia. Debo admitir que fueron seis malditas incómodas horas sentada en un espacio muy reducido,
¿Vacaciones? No, no son vacaciones. No del todo. Decidimos vivir aquí y probablemente sea el tiempo que mis personas más allegadas conocen, o sea más. Para mi resultará una eternidad, y espero disfrutarla.
Al día siguiente, después de descansar del pesado vuelo, fuimos a conocer los departamentos aquí en Bangkok, muchos eran grandes, otros más chicos, otros lujosos o austeros. Pero, si me preguntan una vez más que pienso de ellos, quiero decir que parecen los clásicos departamentos de una película de terror oriental. Estas son las vistas de algunos...
Y lo más curioso de algunos es que, en realidad, la mayoría de los jardines de estos tenían una especie de altar, me gusto este en especial.
He comprado peluches, accesorios y hasta ahora un vestido. Sí, es algo por lo menos. La fotografía del vestido aún no la tengo, pero prometo mostrárselo por vídeo-llamada a Wen, quien me pidió que tomara unas cuantas de lo que comprara. El vestido lo compré por mi cuenta. Yo, en un mall, en una ciudad desconocida. Fantástico. Al menos no me perdí.
Hoy, también fui a Chatuchak, uno de los mercados más grandes del mundo. Y vaya que es grande, y muy barato. No les recomiendo el área de comida, apesta.
Y, por cierto, es muy común ver chicos intentando ser chicas. Si tan solo hubiera tomado una fotografía al hombre-mujer que vi hoy...
Al salir del hotel hay puestos de películas, accesorios, ropa, bolsas y... cuatro de cada cinco puestos son de películas pornográficas (de todo tipo), consoladores, vibradores, pastillas para el libido, como el viagra o algo así. NUNCA vi consoladores tan grandes como esos, y no es que los busque siempre. De hecho, nunca, eww. Lo peor de todo es que los hombres, quienes son los que normalmente venden esto, te ven con cara de deseo, como si yo también deseara tanto eso. ¿Qué mierda? lol.
Es lo más relevante hasta el momento, como dije, seguiré actualizando y mucho más seguido, no había encontrado un momento.
La gon! ♥


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